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La música que escuchamos, ¿tiene un impacto en la creatividad?

La música que escuchamos, ¿tiene un impacto en la creatividad?
Franz De Paula

Franz De Paula

Creatividad

Lo bueno de la música es que, cuando te pega, no sientes dolor.
Bob Marley

La música tiene una poderosa virtud: tocar las entrañas de tu cerebro al grado de convencerlo de que la excelsitud reside en tu interior. ¿Quieres una prueba? Pon tu canción favorita y nota los efectos: las pulsaciones melódicas, armónicas y rítmicas estimulan tu hemisferio cerebral derecho, embebido de creatividad e imaginación, y un par de segundos bastan para que los colores del sonido irremediablemente te seduzcan; entonces, el cielo de tu mente se ilumina con los fuegos artificiales de tus emociones. Resulta maravilloso pensar que ciertas vibraciones en el aire tengan efectos tan poderosos y puedan transformar un momento en algo majestuoso. La música es el sonido de los sentimientos.

Este fabuloso poder de evocar emociones y recuerdos también tiene un gran efecto secundario: la música proporciona inspiración y desencadena nuevas ideas y asociaciones; dicho de otra forma, al escuchar música los tentáculos del sonido se abrazan con otras formas de arte y expresión, con lo cual aumenta la capacidad creativa, el pensamiento divergente y la generación de nuevas ideas. Crear arte activa el sistema de recompensa del cerebro asociado con el placer y la motivación, lo que impulsa a seguir creando.

Equipos de sonido

En su libro Musical Imagination: Multidisciplinary Perspectives on Creativity, el experto en educación musical y profesor de la Universidad de Roehampton, David J. Hargreaves,[1] luego de realizar diversos estudios entre estudiantes, afirma que “escuchar música es un proceso activo y creativo que existe en distintos niveles de involucramiento: la gente desarrolla su propio estilo de escucha y, de forma consciente, usa la música en ocasiones diferentes con el fin de propiciar distintos efectos psicológicos”.

Una conclusión similar es la que se alcanzó en la Universidad de Tecnología Guangdong, en China,[2] donde se midieron los efectos de la música durante un proceso de diseño creativo: aunque no se observó una diferencia perceptible en la generación o la evaluación de nuevas ideas, la música sí produjo un incremento sustancial en la innovación y la creatividad general del diseño.

Sobre el significado de la música y para explicar algunos de sus efectos sobre la creatividad, en alguna ocasión el compositor alemán Richard Wagner dijo: “Los sonidos procedentes de los instrumentos de la música sinfónica parecen ser los órganos mismos de los misterios de la creación, ya que revelan, por así decirlo, los movimientos primitivos de la creación que pusieron orden en el caos mucho antes de que el corazón humano estuviera allí para contemplarlos”.

Mujer escuchando música con audífonos

Al igual que Wagner, muchos músicos célebres también fueron pensadores, científicos, escritores, pintores o poetas, y viceversa. Las aparentes diferencias entre disciplinas inspiran y se influyen mutuamente, lo que resulta en una mayor originalidad. Albert Einstein, al referirse a su amor por el violín, afirmó alguna vez que tocar música le ayudaba a explotar su lado creativo, a desarrollar su intuición y a encontrar nuevas soluciones a los problemas. Otros ejemplos son: Max Planck, fundador de la teoría cuántica, que además de un brillante físico fue también un pianista consumado; Leonardo da Vinci, el genio renacentista por excelencia, fue un talentoso pintor, inventor, ingeniero, arquitecto, anatomista, cocinero, escritor, escultor, científico y, desde luego, músico; y Syd Barrett, el líder original de Pink Floyd, fue un notable músico, pero, en comparación con su breve carrera musical, la mayor parte de su vida la dedicó a su primera pasión: la pintura.

La historia comprueba que, cuando nos permitimos explorar distintos caminos creativos, logramos cosechar nuevas perspectivas y puntos de vista, los cuales alimentan nuestro trabajo y dan lugar a descubrimientos revolucionarios. Si incorporamos a nuestra rutina diaria prácticas para potenciar la creatividad —tales como una escucha atenta o el acompañamiento de la música cuando necesitamos ponernos creativos—podremos encontrar nuevas formas de solucionar los problemas.

Abrazar la creatividad puede ayudarnos a vivir vidas más plenas y significativas en todos los sentidos. Si quieres nutrir tu mente, no sólo escuches música, contemples pinturas, leas libros o mires películas: siéntelos. La música está en el oído de quien oye, como la belleza en el ojo de quien ve; y el arte no se trata de algo que tienes que descifrar, como un código, o de pregonar, como un dogma; se trata de sentir, y a la vez, de vivir.

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[1] Consultado en: https://books.google.com.mx/books?hl=en&lr=&id=qiwKUqCk1x0C&oi=fnd&pg=PA156&dq=music+psychological+effect+creativity&ots=-dwXiLXYyF&sig=WL19kDqKAeY1aPMuOUdAiq8rr1c

[2] “The influence of music environment on conceptual design creativity”, dirigido por Tiangshen Xia. Consultado en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9946974/

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