Regalar libros en Navidad: ‘Jólabókaflód’

Regalar libros en Navidad: ‘Jólabókaflód’

Bernardo Monroy

Bernardo Monroy

Creatividad

Después de un año lleno de subidas y bajadas, de éxitos y fracasos, estamos por celebrar la Navidad. No faltarán las reuniones familiares, los abrazos forzados y los intercambios donde recibimos tonterías… y libros. ¡Muchos libros! Porque, al menos en Islandia, regalar libros es un elemento fundamental de la Navidad.

Aunque el lugar común dice que “Esta es una época de reflexión”, no se puede negar que los regalos son imprescindibles en la Navidad. Ya sean los calcetines que nos dio la tía o los chocolates duros que tocaron en el intercambio, es difícil concebir diciembre sin cajitas forradas con papel celofán y un moño al pie del árbol.

Mientras en nuestro país son habituales los intercambios de tazas y de dulces, emborracharse durante la cena y pasar Navidad viendo la televisión, en Islandia lo que es común es regalar libros y sentarse a leerlos iluminados por las lucecitas del árbol. A esta hermosa tradición se le conoce como Jólabókaflód, cuya traducción más cercana sería “inundación de libros”.

El Jólabókaflód nació durante la II Guerra Mundial, cuando las importaciones eran limitadas y los libros eran algo muy preciado, y persiste hasta hoy, por lo que los editores islandeses lanzan sus novedades al final del año, época en que los libros toman un papel protagónico. No en vano la capital islandesa, Reykjavik, fue recientemente nombrada “ciudad creativa” por la Unesco.

A estas alturas quizá te preguntes por qué no adoptamos esta costumbre en México. Para los bibliófilos o cualquiera que haya crecido con la obra de Julio Verne o se haya emocionado con un best-seller, ésta sería una celebración inolvidable. Pues bien, traigo noticias: ¡nada nos impide empezar esta tradición desde ahora!

Pero, ¿qué libros será adecuado regalar? Hacer una lista con todos los libros publicados en 2019 sería humanamente imposible, así que limitémonos a los más recientes premios Nobel de Literatura y a una novela comercial que apareció en 1979 y se transformó en la película navideña de acción por excelencia

Desde Polonia

Este año se presentó una situación inusitada en los premios Nobel de Literatura: a raíz de la polémica por acusaciones de acoso sexual en la que se vio involucrado el fotógrafo Jean-Claude Arnault y la Academia Sueca, por primera vez en la historia se decidió cancelar la entrega del galardón, de modo que este año se entregaron dos premios a dos autores distintos.

Uno de ellos fue la polaca Olga Tokarczuk y el otro, Peter Handke, de Austria. Cada uno con su estilo, sus obsesiones y sus temas… y cada uno con una obra digna de regalarse este Jólabókaflód. Hablemos de cada uno de estos autores que, para bien o para mal, ya tienen su lugar en el Olimpo literario.

Con cincuenta y siete años de edad, Olga Nawoja Tokarczuk es un gran ejemplo de la maravillosa literatura polaca. Mucho antes de dedicarse a la literatura y ganar premios como el Man Booker, Olga estudió psicología en la Universidad de Varsovia, trabajó en clínicas de salud mental y atendió a adolescentes con problemas, lo que le otorgaría un profundo conocimiento de la psique humana.

En 1989 publicó su primera obra poética, La ciudad de los espejos. Aunque en Polonia su papel como crítica social es muy conocido, en México su trabajo literario no lo es tanto. Aun así, para regalar esta Navidad puedo recomendarte Sobre los huesos de los muertos, publicado en español por editorial Océano.

La novela es de una crítica social intensa y mezcla una trama policiaca con toques fantásticos y ecologistas: Janina Duszejko, la protagonista, es una mujer culta y preparada que cree en la astrología; cuando se desata una ola de asesinatos de cazadores, ella —que es amante de los animales— se propone investigarlos.

El polémico Handke

Por su parte, Peter Handke nació en 1942 y cumple con el arquetipo del escritor premiado con el Nobel: polémico, inmiscuido en la política y con una obra firme y de gran calidad. Para muchos, es uno de esos autores que, una vez que lo conoces, o lo amas o lo odias, sin medias tintas.

En su obra es posible hallar tanto clásicos de la cultura pop como alta literatura: sin ir más lejos, es autor del guión de Las alas del deseo, la hermosa historia de dos ángeles en el Berlín de la Guerra Fría, llevada a la pantalla grande por Wim Wenders —y con un remake hollywoodense con Nicholas Cage y Meg Ryan.

Cuando Handke ganó el Nobel, las protestas no se hicieron esperar, pues apenas cinco años antes había criticado duramente el premio. Además, durante la guerra de los Balcanes se declaró pro serbio e incluso asistió al funeral del dictador Slobodan Milošević. Fue por eso que Kosovo lo declaró persona non grata.

Como sea, la obra de Handke se defiende por sí sola y una buena opción para regalar esta Navidad es su Carta breve para un largo adiós, que tal vez no sea su mejor trabajo, pero sí es un gran ejemplo de su estilo literario: introspectiva, ácida, sagaz y repleta de referencias a la literatura estadounidense, con una prosa perfecta y una historia introspectiva publicada en español por Alianza Editorial.

Portada de 'Carta breve para un largo adiós'

El protagonista viaja por los Estados Unidos, recordando fragmentos de El gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald. Su divorcio lo ha afectado muchísimo, lo que queda claro en su narración en primera persona. Así, la novela se convierte en un monólogo interior y una búsqueda de autoconocimiento por el vecino país.

Duro de matar

Pero no todo tiene que ser literatura galardonada y de calidad. También debe haber espacio para los best-sellers, la cultura pop y el divertimento puro.

Un buen ejemplo es la novela Nothing Lasts Forever de Roderick Thorpe. Quizá el título no te diga mucho, pero las cosas cambian cuando te enteras de que este libro fue la base para la película navideña de acción por excelencia: Duro de Matar,dirigida por John McTiernan y protagonizada por Bruce Willis.

Portada de 'Nothing lasts forever'

Las diferencias entre la versión cinematográfica y la literaria son claras: aunque el villano sí se apellida Gruber, acá el protagonista no se llama John McLane, sino Joe Leland: así, tal como sucede en la película, durante la Nochebuena unos terroristas toman rehenes en un lujoso rascacielos y sólo el héroe podrá ponerles un alto haciendo hasta lo imposible. Todo un clásico del cine navideño.

Aunque no se ha traducido al español, Nothing Lasts Forever puede comprarse en formato digital, así que quien quiera regalar libros en este Jólabókaflód tiene de dónde escoger, desde una historia amena que se lee de un tirón hasta una obra profunda y reflexiva, salida de la pluma de un ganador del premio Nobel. Solo resta desear una feliz Navidad a todos pues, como dice McLane, “este es otro día en el Paraíso”…

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