Rompe tu ‘loop’ mental con retiros creativos accesibles

Rompe tu 'loop' mental con retiros creativos accesibles
Francisco Masse

Francisco Masse

Nadie puede negar que la mayor parte del tiempo vivimos a un ritmo vertiginoso y saturados de información. Y en esa eterna carrera cuyos giros duran veinticuatro horas, a veces sucede que ni los libros ni los blogs ni los bancos de imágenes ni las caminatas moviendo los brazos parecen poder darle un refill a nuestra agotada creatividad. En esos trances de sequía, es momento de aplicar un retiro creativo para refrescar las neuronas y romper la inercia diaria.

Pero como no todos podemos regalarnos una semana en Nepal —y, a veces, ni siquiera un fin de semana en una cabaña en las silenciosas montañas—, es necesario que tu retiro sea tan accesible que lo puedas organizar hasta en la sala de estar de tu casa. El secreto es simple: no se trata de escapar geográficamente, sino de reordenar los procesos mentales. Aquí te dejo cinco principios para tu retiro creativo casero.

Cambia el ritmo

Principio #1. Cambia de ritmo

Antes de iniciar, primero hay que romper la inercia que te sostiene todos los días. Así, para marcar tajantemente el “espacio de excepción” que exige un retiro, tienes que habitar un tiempo distinto. Entonces, en fin de semana, levántate una hora antes solo para escribir o leer; o desayuna en silencio y sin pantallas, como un acto deliberado de atención; o sal de tu casa y camina sin un destino claro ni audífonos durante al menos veinte minutos.

El objetivo es sacudir el embotamiento que provocan la rutina y la necesidad de ser eficientes. Al señalar con énfasis esta “pausa en el tiempo”, es más probable que tu mente se relaje y las ideas fluyan de forma distinta. No te angusties si así sucede; tú simplemente déjate llevar…

Principio #2. Diseña un espacio y un ritual

Para romper la asociación con lo cotidiano y no caer en las mismas ideas de siempre, hay que crear una “zona de retiro” temporal; la única regla es que no debe ser el lugar donde trabajas habitualmente. Entonces, tu espacio puede ser una mesa despejada con un cuaderno, una pluma y una taza de café; un tapete que acomodaste donde pega el sol en tu casa y es ideal para dibujar con crayones; la biblioteca o el parque del barrio —tus cosas las llevas en una mochila—, o incluso un espacio en tu casa que nunca usas. Solo prepara el lugar para que resulte confortable —a lo mejor un poco de música o unos inciensos pueden ayudar— y procura tener a la mano lo que crees que vas a necesitar.

Cuando tengas el lugar, da inicio al retiro con un ritual breve, pero significativo. Puedes hacer sonar tres veces un cuenco tibetano, encender un incienso, poner un álbum de música específico o servirte té o café recién hechos. No importa. La idea es señalar y hasta “sacralizar” el inicio de tu espacio creativo.

Diseña un espacio y un ritual

Principio #3. Pon un marco

Es probable que todos los días de todas las semanas te la pases persiguiendo objetivos, ya sea productivos, de tiempo o resultados medibles. Para enfrentarte a esa tiranía de la eficiencia, lo utilitario y la productividad, “enmarca” tu retiro desde otro punto de vista: en lugar de imponerte metas, concéntrate en el proceso. En otras palabras, en lugar de tratar de terminar el dibujo de la fachada de una iglesia en dos horas, tu meta será dibujar dos horas sin interrupción y sin importar el resultado o si “acabaste” algo. Lo mismo aplica para componer, escribir, escuchar música o aplicar una técnica creativa como el brainstorming. Eso sí, para que funcione, solo podrás mirar el reloj dos veces: cuando pongas el temporizador… y cuando haya transcurrido el tiempo y te levantes a silenciarlo.

Principio #4. Análogo y manual

En este retiro, para darle un respiro digital a tu cerebro apuesta por lo análogo y lo manual: lápices, plumas, pinceles, pinturas, papeles y material para manualidades son solo la punta del iceberg. Otras actividades que no requieren de un celular para llevarse a cabo son: cuidar de las plantas de tu huerto o jardín de azotea, hacer collages, cocinar sin microondas y sin distracciones, escribir una carta a mano o hacer un álbum con fotos impresas. Todo ello obligará a tus neuronas a hacer sinapsis distintas y, de pasada, descansarás tus ojos del incesante y excesivo brillo de las pantallas.

Apuesta por lo análogo y manual

Principio #5. Cierra con intención

Toda vez que transcurra el tiempo que hayas pactado contigo mismo, de igual forma que iniciaste con un ritual, cierra con claridad y marcando una intención. Para ello, puedes anotar en tu cuaderno o bitácora tres ideas nuevas o insights que surgieron durante el retiro, quedarte cinco minutos en silencio antes de retomar tu rutina, escribir en tu diario de gratitud o tomar una caminata consciente como clausura del retiro antes de “volver a la normalidad”.

¿Qué dices? ¿Lo aplicamos este fin de semana?…

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