Tres cafés con historia en la CDMX que no te puedes perder

Tres cafés con historia en la CDMX que no te puedes perder

Franz De Paula

Franz De Paula

Lugares increíbles

México y el café tienen una relación íntima: el exquisito ritual de beber este oscuro elixir y el placer de deleitar el paladar son un arte que en nuestro país adquirió una personalidad propia, la cual hace de cada ocasión una experiencia única. Y una parte esencial de ésta es elegir el lugar donde degustaremos una buena taza y la acompañaremos de una plática jugosa. En la capital mexicana hay una gran cantidad de opciones para beber café en todas sus variantes, muchas de ellas modernizadas y adaptadas a los nuevos tiempos y a los gustos de las nuevas generaciones. Pero también existe otra clase de lugares cafeteros que apelan al carácter clásico, se distinguen por llevar elegantemente el tiempo encima y cuentan con una amplia experiencia en la elaboración y el disfrute de dicha bebida.

En la capital mexicana hay una gran cantidad de opciones para beber café

Algunos de estos espacios clásicos dedicados al café nacieron en la primera mitad del siglo XX, han resistido con entereza el vértigo del cambio y continúan hoy de pie, exitosos y atractivos, con las puertas abiertas para recibir a sus nuevos y viejos clientes con una cálida sonrisa y un humeante café recién elaborado. Entre varias y sustanciosas opciones, con el pretexto de una buena charla bajo los efectos del vapor de una taza caliente, aquí mencionaré tres cafés clásicos en la Ciudad de México que merecen más de una visita de turistas locales, foráneos, apasionados por el café y curiosos:

Café La Habana

Este café no sólo es uno de los más antiguos de la ciudad, sino también uno de los más famosos, y cabe mencionar que aún cuenta con su mobiliario original y con extraordinarias fotografías. Desde 1945, cuando abrió sus puertas, el Café La Habana se convirtió en uno de los favoritos de varias figuras públicas, artísticas y políticas de la época, como Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro Ruz —quienes planearon en dicho establecimiento el inicio de la Revolución Cubana—, Renato Leduc y su esposa, Leonora Carrington, Octavio Paz y Gabriel García Márquez, por mencionar sólo algunas de las personalidades de la cultura latinoamericana que se sentaron a sus mesas, como declara orgullosa una placa en el interior de este emblemático café.

Café La Habana

Por su parte, el escritor chileno Roberto Bolaño no sólo inmortalizó este café al plasmarlo en las páginas de su famosa novela Los detectives salvajes, en la que aparece bajo el nombre de “Café Quito”, sino que también —junto con el poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro— estableció este sitio como uno de los puntos de reunión del movimiento poético infrarrealista entre 1975 y 1977; así, cuando tomas un café en el Café La Habana, te estás bebiendo la historia sorbo a sorbo.

Av. Morelos 62, Col. Juárez, Cuauhtémoc, 06600, CDMX.

Café Moka

Si estás paseando por la colonia San Rafael o por la Santa María la Ribera, no olvides visitar esta joya de lugar. Los vecinos y clientes dicen que “de los otros cafés, hay muchos; como éste, ninguno”. Y es que el exquisito y nostálgico lugar, ubicado a unos pasos de la Ribera de San Cosme, es único en su personalidad y carácter. Fue fundado en 1930 por Don Avelino Ovidio Rodríguez Fonseca dentro de un pequeño local de mercado, luego se mudó a una casa porfiriana y, en 1956, al edificio en el que hoy se encuentra y donde logró crear el espacio íntimo perfecto, en una atmósfera que incita a disfrutar de una buena plática paladeando diversos tipos de café y chocolate.

Café Moka

Aquí puedes apreciar la diferencia entre un grano y otro, disfrutar sus variedades de tostado —mediano, oscuro o cubano—, y deleitarte viendo cómo muelen su rico café de Coatepec, Veracruz, en un antiguo, pero muy bien cuidado, molino de cobre. Aunque pequeño en dimensiones físicas, es un gran recinto del café en la desmesurada capital mexicana, con una sobria y respetada trayectoria que puedes apreciar en su estilo, el color de sus paredes, su decoración y su ambiente: aún conserva sus muebles originales, sus letreros vintage, sus mecanismos clásicos y es posible que, cuando lo visites, te atienda personalmente Don Ovidio, el hijo del fundador.

Santa María La Ribera 6, Col. Santa María La Ribera, Cuauhtémoc, 06400, CDMX

Café de Tacuba

Desde 1912, este es uno de los cafés más icónicos del Centro Histórico de la Ciudad de México. Está ubicado en una antigua casona colonial que, en las décadas de 1920 y 1930, se convirtió en el espacio donde encontraron refugio escritores, políticos, artistas e intelectuales del momento. Su decoración te remonta en el tiempo: puedes deleitar tu vista con las pinturas en sus muros mientras disfrutas no sólo de su delicioso café, sino también de sus suculentos platillos. Las charolas en las que reposan los espumeantes cafés lecheros y el pan dulce bailan sobre las mesas de los comensales como las apetitosas protagonistas de su propio escenario.

Café de Tacuba

Muchas leyendas pueblan los rincones de este lugar, que rebosa historia y cultura, aunque quizá la más conocida sea un episodio violento de 1936, cuando en una de sus mesas fue asesinado a tiros mientras comía con su esposa el entonces gobernador de Veracruz, Manlio Fabio Altamirano Flores. Otras celebridades menos desafortunadas, como Diego Rivera, Agustín Lara y Porfirio Díaz, también disfrutaban del ambiente del Café Tacuba.

La fama de este recinto radica en su histórica trayectoria como uno de los cafés citadinos más representativos y en la conservación de la más exquisita cocina tradicional mexicana que, finalmente, es la más cálida anfitriona para cualquier alma sedienta y hambrienta.

Tacuba 28, Col. Centro, Cuauhtémoc, 06010, CDMX

Ahora sí, con taza en mano, cuéntanos: ¿cuál es tu café histórico favorito de la CDMX?

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