
A veces, la realidad supera a nuestra imaginación. Eso queda claro cuando damos un vistazo a ciertos sitios geográficos que, a pesar de que se localizan aquí en la Tierra, por sus características físicas, aspecto o colorido extraordinarios parecen extraterrestres: parajes desérticos que recuerdan a las áridas llanuras de Marte, escenas donde el blanco refulgente del piso se prolonga hasta el horizonte, bosques que asemejan el escenario de una película de ciencia ficción y montañas que parecen pasteles hechos con franjas de colores.
Algunos de estos sitios son visitados todos los años por un gran número de turistas, pero otros son tan agrestres que están totalmente vedados al público en general y son terreno exclusivo de exploradores e investigadores. Aquí están, pues, algunos lugares que parecen sacados de otro planeta.
Parque geológico Zhangye Danxia, China
Este parque de 512 kilómetros cuadrados podría ser uno de los sitios naturales más caprichosos del mundo, principalmente debido a sus montañas y formaciones rocosas con vistosas franjas de colores que recuerdan a una gelatina mosaico. La explicación científica es que el movimiento de las placas tectónicas empujó depósitos de arenisca roja, formando capas como las de un pastel, cada una con su color por la presencia de hierro y de otros minerales, creando así tonos naranjas, amarillos, verdes, turquesas y rojizos. Algún creyente diría que el Creador se deleitó pintando con pincel estas increíbles trazas.

Isla Socotra, Yemen
Se localiza en el Océano Índico, precisamente en el Mar Arábigo, y forma parte del archipiélago del mismo nombre. Tiene casi 3800 kilómetros cuadrados de superficie y se distingue por sus paisajes surrealistas, con árboles que recuerdan a los arrecifes de coral y otros llamados “Sangre de dragón”, así como otras especies vegetales que solo viven en este sitio y una pletórica fauna endémica con características muy peculiares.
Por esta gran biodiversidad, se le ha llamado “las Galápagos del Índico”, en alusión al archipiélago donde el gran Charles Darwin halló la inspiración para su teoría de evolución biológica a través de la selección natural; si hubiera sido esta isla, quizás habría formulado un origen extraterrestre de la vida en la Tierra.

Depresión de Danakil, Etiopía
Aquí, el paisaje está dominado por montañas rojizas, anaranjadas o amarillentas cuyo color obedece a la presencia de óxido de hierro, así como por lagos salitrosos de color verde brillante o amarillo limón, que contienen importantes depósitos de azufre y potasio. Pero, a pesar de su engañoso aspecto multicolor, este es uno de los sitios más inhóspitos de la Tierra: por su altitud a 150 metros por debajo del nivel del mar, la temperatura es extremadamente alta todo el año; además, existen campos geotérmicos, respiraderos de gases tóxicos, un lago de lava permanente y otro que es el más salado del mundo. En resumen, es un sitio donde no crece nada ni podría vivir nadie.

Salar de Uyuni, Bolivia
Situado a 3650 metros sobre el nivel del mar y con una superficie de más de 10 mil kilómetros cuadrados, se trata de un lago prehistórico que en algún momento se desecó y dejó tras de sí una enorme superficie de un blanco refulgente hecha enteramente de sal. Además de ser la reserva natural de litio más importante del planeta, cuenta con algunas islas pobladas con cactus. En temporada de lluvias, una fina capa de agua se asienta y cubre la sal, creando uno de los espejos naturales más extensos que se conozcan.

Parque Nacional Zhangjiajie, China
Si viste algunas de las entregas de la saga de Avatar, quizás este paisaje te resulte familiar. La razón es que, en efecto, estas columnas rocosas inspiraron a las famosas montañas flotantes de Pandora, el mítico planeta donde se desarollla la trama creada por James Cameron. Algunos de estos pilares alcanzan la fabulosa altura de mil metros y uno de ellos fue renombrado para rendir homenaje a la cinta. Además de recorrer el parque a pie, los viajeros más osados pueden subir al Elevador Bailong, que remonta un kilómetro en menos de dos minutos, o bien atravesar un puente colgante con piso de vidrio. Si le temes a las alturas… mejor quédate en casa.





