Estos tres libros cambiaron mi vida… te explico por qué

Estos tres libros cambiaron mi vida... te explico por qué
José C. Sánchez

José C. Sánchez

Inspiración

De entrada, seré claro: detesto los libros de autoayuda. Habiendo dicho eso, resulta obvio enfatizar que en esta lista no nombraré títulos cuyo propósito sea mejorar tus finanzas, alcanzar el despertar espiritual o mejorar tu autoestima; no porque eso sea malo, sino porque no creo en guías ni verdades absolutas. Más bien, al hablar de los libros que cambiaron mi vida, me refiero a libros que forman parte de la literatura o de la ciencia y que, cada uno en su momento, me ayudaron a crecer y madurar en mi paso por el mundo.

El canto del Ulises

Hace algunos ayeres, para una clase universitaria escribí un poema a manera de receta, enlistando los pasos necesarios para quebrar a una persona y ponerla al borde de saltar del primer edificio que se cruce en su camino. Más que dramático, era un ejercicio de humorismo mal logrado; mi profesor de ese entonces era el gran escritor y dramaturgo Hugo Hiriart, quien me recomendó un libro llamado Si esto es un hombre, de Primo Levi. No tardé en encontrar esa lectura.Primo Levi (1919-1987) fue un químico italiano que sobrevivió a la pesadilla del Holocausto nazi, atrapado en el subcampo de concentración de Auschwitz llamado Monowitz.

En ese libro, Levi relata los horrores que pasaron quienes estuvieron encerrados: los trabajos forzados, el hambre, la desesperación, el desahucio. A pesar de todo, cuenta la anécdota de que, mientras realizaban sus tareas, Levi traducía a un compañero francés uno de los pasajes del Infierno deDante Alighieri llamado “El canto del Ulises”, donde el rey de Ítaca pronuncia un inspirador discurso, y ese hecho tan simple les da un poco de esperanza en aquel mundo de pesadilla. Por supuesto, mi poema quedó muy corto ante la fuerza de esa escena. ¿Cuánto puede aguantar un ser humano en el infierno? A veces demasiado, a veces nada. Este libro me hizo recordar lo peor y lo mejor de la humanidad.

Portada de "Si esto es un hombre", de Primo Levi
El derecho a la ternura

Años más tarde, ya egresado de la universidad y planeando un taller de escritura autobiográfica, me documentaba con diversos libros para seguir hilos narrativos cuando me topé con un autor colombiano que me hizo soñar con la relación padre-hijo que jamás pude tener: Héctor Abad Faciolince. En su libro El olvido que seremos dice que todo niño latinoamericano está condenado al ridículo si su padre lo abraza o lo besa en público, pero que él de niño no soportaba no sentir la dulzura de su padre, así que no le importaban las burlas.

El olvido que seremos es una novela autobiográfica centrada en la vida y en el asesinato del padre del autor, el doctor Héctor Abad Gómez. Tiene lugar en la época gloriosa de la infancia, con un padre que además de practicar la medicina se preocupa por los más pobres y hace campañas de higiene, pues sabe que lavarse las manos previene casos de colera. Un doctor que, para exigir respeto a los derechos humanos, se metió en la política y eso le costó la vida.

Abogar por la justicia social, la fraternidad y el amor en un mundo violento puede costarnos mucho: eso escribe Faciolince en este libro maravilloso, una obra que da gusto leer porque está impregnado de una dulzura latinoamericana que se siente en cada página. Cambió mi vida porque me curó del cinismo del mundo, dignificó la figura paterna —quiero creer que sí hay hombres así— y porque me ayudó con duelos personales. Y claro, al final fue uno de los pilares para el primero de los talleres de autobiografía que he impartido.

Portada de "El olvido que seremos", de Héctor Abad Faciolince
Cuando la pereza no es solo flojera

En otra época de mi vida, la gente me tachaba de flojo y de tener poca ambición. Para mí, el tiempo transcurría y se perdía en lo difuso del gris espacio; pero un día, mientras deambulaba como zombie cerca de metro Copilco, por pura suerte me topé con una librería de Siglo XXI Editores y así fue que cayó en mis manos un título singular: La enfermedad depresiva de Henri Loo y Thierry Gallarda.

Si bien tiene un tono académico, es un texto que ayuda a desmontar el estigma de la depresión, abordando temas como la anhedonia —ese extraño lugar cuando no sientes ningún placer—y la pereza, desde una perspectiva clínica. Y como no es un libro de autoayuda, no vende remedios mágicos y ahonda en el tema con seriedad, mencionando incluso las terapias que se habían desarrollado hasta ese momento. Este texto, aunque de difícil lectura, me ayudó a entenderme, a seguir mi camino, a buscar tratamientos y, desde luego, a no juzgarme tan duramente como lo hacían ciertas personas.

Portada de "La enfermedad depresiva", de Henri Lôo y Thierry Gallarda

Estos son los tres libros que, como ya he dicho, cambiaron mi vida… y también de mi forma de mirar ciertas cosas. Dicho eso, cada lector es un mundo: lo que a uno le hace sentido, a otro puede dejarlo indiferente. Aun así, los dos primeros garantizan buenas lecturas y el tercero quizá llegue en el momento justo para quien lo necesite o si conoces a alguien que lo esté pasando mal y crees que podría ayudarle.

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