Portadas de discos inspiradas en la ciencia

Portadas de discos inspiradas en la ciencia
Mad hi-Hatter

Mad hi-Hatter

Quizá no lo sepas, pero además de ser melómano y escribir sobre aspectos de la música, este humilde sombrerero se gana el pan de cada día ejerciendo el diseño gráfico desde hace treinta años. Con esa experiencia profesional, creo que tengo argumentos para afirmar que, a la hora de diseñar, la inspiración puede provenir de cualquier lado: de una obra de arte, del trabajo de un diseñador que admiramos, de una frase oída al pasar, de una estampa vista en la calle, de una canción o —como en este caso— de un descubrimiento científico.

Junto con los carteles de cine, una de las aplicaciones mediáticas más conocidas del diseño gráfico es la portada de un álbum. Al principio, se trataba meramente de arreglos tipográficos con el nombre de la obra y del intérprete; más tarde, con la expansión de la industria discográfica, la portada se convirtió en un elemento de mercadotecnia crucial para el éxito de un disco. Por eso, las disqueras incorporaron departamentos de arte y diseño en sus plantillas; del mismo modo surgieron diseñadores, ilustradores y fotógrafos emblemáticos que crearon portadas tan icónicas como la del Sgt. Pepper’s Lonely Heart Club Band (1967), la del London Calling (1979) o del Nevermind (1991).

Pero en este artículo no hablaremos de las más famosas —bueno, hay una excepción—, sino de aquellas portadas de discos que se inspiraron en ramas de la ciencia como la física, la química o la biología. Hay de todo, como en botica, e iremos en orden cronológico:

The Dark Side of the Moon (1973) — Pink Floyd

Dije que había una excepción y hela aquí: hablamos de uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, con una de las portadas más reconocibles en el mundo. La composición es mínima y está inspirada en la óptica: sobre un fondo negro, un haz de luz blanca pasa por un prisma triangular y se divide en un arcoíris de colores, demostrando la dispersión de la luz. La banda, desde luego, es Pink Floyd; el diseño corrió a cargo de Storm Thorgerson y Aubrey Powell del despacho británico Hipgnosis, y ha dado pie a divertidos memes con el insigne Isaac Newton o la bandera del orgullo como protagonistas. La parte posterior del álbum presenta un segundo prisma que recombina los colores de nuevo en luz blanca, algo que científicamente es imposible realizar.

"The Dark Side of the Moon" (1973)

Unknown Pleasures (1979) — Joy Division

Este fue el álbum debut de Joy Division, una banda británica de post-punk que influyó de forma determinante en el desarrollo de la escena musical en la ciudad de Manchester, y cuyo atormentado vocalista, Ian Curtis, inscribió su nombre en la historia al terminar con su vida a los veintitrés años. Esta imagen en blanco y negro muestra un gráfico de pulsos sucesivos de energía de radio del púlsar[1] PSR B1919+21 —o CP 1919, como se catalogaba entonces—, tomado de la Enciclopedia de Astronomía de Cambridge; B1919, por cierto, fue el primer púlsar conocido y fue descubierto por Jocelyn Bell Burnell y Antony Hewish en 1967. El diseño de esta cubierta corrió a cargo del emblemático diseñador Peter Saville, también nativo de Manchester y siempre vinculado a la industria musical.

"Unknown Pleasures" (1979)

Apollo: Atmospheres and Soundtracks (1983)

Dejemos por un momento el rock y entremos a otro tipo de música, más sutil y refinada: el ambient. Este género, acuñado por Brian Eno en su álbum seminal Ambient 1: Music for Airports (1979), tiene la intención de inducir tranquilidad y brindar un espacio para pensar, y al oído puede pasar desapercibido… o cautivar nuestro interés. Para este otro trabajo, Eno eligió una fotografía de la superficie lunar tomada en 1972 durante la misión espacial Apollo 17 de la NASA, la cual muestra la porción sur de la región conocida como Mare Serenitatis, así como algunos promontorios y cráteres. El crédito de diseño es de Russell Mills.

"Apollo: Atmospheres and Soundtracks" (1983)

In Utero (1993)

De la sutileza del ambient pasamos al desenfreno del grunge noventero, con la cubierta del tercer y último álbum de Nirvana, que muestra un modelo anatómico transparente de una mujer llamado TAM —por las siglas en inglés de Transparent Anatomical Manikin— con alas de ángel. Este maniquí fue creado por el diseñador Richard Rush en 1968 para enseñar anatomía humana en las escuelas; además de tener un tamaño natural, tiene la particularidad de que algunos de sus órganos se iluminan para efectos didácticos; Rush sólo creó cuarenta y dos TAM, los cuales aún se conservan en museos. Como dato curioso, otro de estos maniquíes anatómicos fue usado en la cubierta de Music from The Body (1970), un soundtrack de Ron Geesin y el entonces bajista de Pink Floyd, Roger Waters, para un documental de la televisión británica.

"In Utero" (1993)

Is This It? (2001)

Este álbum de The Strokes tuvo dos portadas: la edición internacional, con la sugestiva foto del trasero de una mujer que usa un guante de piel y apoya su mano en sus caderas; y la que salió en Estados Unidos, que despliega la psicodélica imagen de las huellas dejadas por partículas subatómicas en una cámara de burbujas, una antigua tecnología que usa hidrógeno líquido para estudiar dichas partículas. La misma imagen fue usada en el disco The Nature of Things (1988) del artista new age Bruce BecVar y en la cubierta del libro The Scientist as Rebel, del físico teórico Freeman Dyson.

"Is This It?" (2001)

The 2nd Law (2012)

El título de este disco de Muse alude a la Segunda Ley de la Termodinámica, la cual establece que el calor nunca fluye espontáneamente de un objeto frío a uno más caliente, sino siempre de un cuerpo de mayor temperatura a uno de menor temperatura. Y su brillante portada en colores neón muestra un mapa de las vías en un cerebro humano tomado del Human Connectome Project, un proyecto multimillonario para ayudarnos a comprender la conectividad anatómica y funcional dentro del cerebro y para ayudar en la investigación de los trastornos cerebrales, rastreando los circuitos en nuestras cabezas y analizando cómo procesamos la información.

"The 2nd Law" (2012)

[1] Un púlsar es una estrella de neutrones en rotación rápida y con un campo magnético intenso que emite haces de radiación a intervalos regulares, como un faro cósmico. Este objeto astronómico se forma a partir de los restos de una estrella supermasiva que explotó en una supernova.

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