
En general, hay dos formas de abordar el tema del propósito de la vida: pensar en la predestinación o en una especie de misión asignada, ya sea por el orden cósmico o por una entidad superior; o desde un ánimo más laico, concibiéndolo como algo que combina la pasión, el talento y el sitio que uno ocupa en el mundo, de una manera que le da significado a la existencia. Esa búsqueda puede llevar literalmente toda la vida, pero aquí te comparto cinco sencillos consejos para hallar tu propósito vital, avalados por instituciones como la Universidad de California en Berkeley y la Escuela de Medicina de Harvard.
1. Busca modelos a seguir en personas que admires
A veces, las personas que admiramos nos dan una idea sobre cómo podríamos contribuir a un mundo mejor. Leer sobre grandes personajes puede inspirar moralmente, pero a veces puede resultar intimidante; entonces, busca personas comunes que hacen el bien con pequeñas acciones. No necesitas la fama para cumplir tu propósito en la vida, sino tan solo consultar tu brújula interior y empezar a dar pequeños pasos en la dirección que más te importa.

2. Enfócate en tus fortalezas
Es curioso, pero a menudo uno es su peor juez; en cambio, las personas que te conocen bien ven aspectos en ti que tú no reconoces y que pueden llevarte por caminos inesperados. Por eso, pregúntale a amigos, familiares o a tu pareja en qué creen que eres particularmente bueno o qué creen que en verdad disfrutas. Usa sus comentarios sobre tus habilidades y pasiones para pensar en cómo puedes aplicarlas de manera que den sentido a tu vida y a la de los demás.

3. Piensa en las necesidades del mundo
Hay muchísimas necesidades en este planeta y cada persona prioriza diferentes. ¿Te preocupan el hambre en el mundo, el cambio climático o la injusticia social? Identifica una causa que te importe y piensa en cómo podrías contribuir con ella. Empezando en tu comunidad, quizás haya necesidades que no se están satisfaciendo y que requieran de tus habilidades. Otra opción es el voluntariado, pues trabajar con organizaciones que prestan servicio a otros puede ponerte en contacto con personas que comparten tus pasiones y te inspirarán.
4. Cultiva la gratitud y el asombro
Para encontrar un propósito de vida, es útil cultivar emociones positivas como el asombro y la gratitud. Reflexionar sobre las bendiciones en nuestras vidas a menudo nos lleva a pensar en cómo “devolver el favor”, y así es como la gratitud puede conducir al propósito; también puedes llevar un diario de gratitud o escribir una carta de agradecimiento a alguien que te ayudó en la vida. Por su parte, el asombro puede inspirarte al contemplar la belleza de la naturaleza o al recordar momentos esperanzadores de tu vida.

5. Imagina que ganas la Lotería
Como lo lees: pregúntate qué harías si “te sacaras el Gordo” y el dinero dejara de ser una preocupación para ti. ¿Qué harías, una vez que te compraras casas, ropa y autos, y viajaras por el mundo? ¿A qué te dedicarías, qué estudiarías o en qué invertirías tu fortuna? ¿Te volverías escritor, cambiarías de religión, construirías un albergue para gatos o te ofrecerías como voluntario en una zona de guerra? Haz una lista y así tendrás una idea clara de qué te mueve, más allá de la necesidad y retribución económicas; ahora, busca maneras de incursionar en alguna de las cosas que anotaste… sin tener que gastar tanto.



