
¿Te imaginas asistir a un concierto con música repleta de referencias históricas y, además, poder revivirlo cuantas veces quieras gracias a un álbum en vivo? Pues eso fue lo que disfrutaron miles de fans de Iron Maiden en 1985, cuando durante cuatro noches seguidas la banda inglesa grabó el álbum Live after Deathen el Long Beach Arena, de California, como parte de la culminación de su gira mundial World Slavery Tour.

Para este espectáculo, la banda decidió brindar a sus fanáticos un concierto con sus más grandes éxitos y, además, una experiencia sensorial: al centro del escenario, un sarcófago gigante con jeroglíficos y, sobre éste, Eddie —la mascota del grupo— se alzaba momificado. Esa decoración que recordaba al Antiguo Egipto aludía a la portada del álbum Powerslave (1984); a través de dicha experiencia, la banda puso de manifiesto su intención de no sólo tocar canciones, sino además transportar a sus fanáticos a las épocas que inspiraron su música, convirtiendo sus conciertos en una especie de clase de historia del arte.
No es novedad que artistas musicales tomen referencias históricas, literarias o de la cultura popular para crear música: tenemos los casos de La Oreja de Van Gogh con la canción “Jueves”, que hace referencia al atentado terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid; de Café Tacuba, con la canción “Las batallas”, que alude a la novela Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco; y, también, el de Peso Pluma con su canción “Lady Gaga”. Sin embargo, si hablamos de poderosas alusiones artísticas y de alegorías más profundas, Iron Maiden se lleva el medallón.
Un poco de contexto
Iron Maiden es una banda inglesa de heavy metal formada a finales de 1975 en Londres por el bajista Steve Harris, quien acababa de salir de Smiler y buscaba una nueva banda para producir sus propias composiciones. El nombre proviene de un aparato de tortura supuestamente medieval, la “Doncella de Hierro”: una elección presagiaba ya los intereses temáticos del grupo. Al inicio, la banda tenía a Harris en el bajo, a Dave Murray como guitarrista y Paul Di’Anno, quien murió en 2024, era el vocalista. Esa triada de músicos —junto con varios bateristas— sentó las bases del característico sonido crudo que combina la agresión del punk con el virtuosismo del rock progresivo, dando como resultado la “nueva ola” del heavy metal británico.

Haciendo a un lado el gusto musical personal, al analizar la discografía de Iron Maiden vemos que dan cátedra de historia y literatura universal a través de la música, pues tanto los títulos de sus álbumes como algunas canciones son un compendio de relatos épicos que exploran desde los mitos y las civilizaciones antiguas hasta los conflictos bélicos del siglo XX. En su faceta de letrista, Harris crea narrativas que ponen a prueba nuestra habilidad para identificar o descifrar los temas históricos o mitológicos a los que alude: por ejemplo en Powerslave, el álbum que mencionamos líneas arriba, la música se convierte en un papiro que cuenta historias de los dioses y faraones de la cultura egipcia. Una de sus letras, cantada por Bruce Dicksinson, actual vocalista de la banda, dice: “Into the abyss I’ll fall, the eye of Horus” [1], un verso que encapsula la figura de poder, muerte y divinidad que representa el dios Horus, el de la cara del halcón, en la antigua religión egipcia.
Otra ingeniosa exploración del mundo antiguo es la canción “Alexander the Great”,del álbum Somewhere in Time (1986), la cual en forma de crónica narra la vida del legendario conquistador Alejandro Magno, desde su nacimiento hasta sus conquistas, pasando por la tutela del filósofo Aristóteles. La letra menciona fechas, nombres, lugares y datos biográficos, incluyendo las batallas clave del macedonio; y la visión que ofrece del héroe es la de un genio militar que, a la vez, es una figura trágica consumida por su propia ambición inmortalizada en los versos: “He cried with no more worlds to conquer” [2].
Iron Maiden también ha dirigido su mirada hacia conflictos más recientes, tal como la Guerra de Crimea del siglo XIX. La canción The Trooper —contenida en Piece of Mind (1983)— se inspira en el poema “La carga de brigada ligera”de Alfred Tennyson, mismo que describe un desastroso ataque de la caballería británica. La letra se desarrolla desde la perspectiva de un soldado en medio de una batalla, y describe el estruendo de los cañones y el grito de la muerte; musicalmente, la banda emula el sonido de la caballería hacia su destino mortal, creando una brutal atmósfera de la guerra que condensa la urgencia del combate en versos como: “The bugle sounds, the charge begins / But on this battlefield, no one wins” [3].
En ese sentido, la influencia de la literatura en la música de Maiden es indiscutible. Por ejemplo, la canción “Rime of the Ancient Mariner” es una adaptación del poema homónimo del poeta romántico inglés Samuel Taylor Coleridge; en trece minutos, narra la historia de un marinero que mata a un albatros y, por ello, es condenado a una existencia maldita hasta que aprenda a respetar a las criaturas de Dios. También la ciencia ficción, como un género que explora futuros posibles, ha inspirado algunas canciones de la banda; como muestra está “To Tame a Land”, un homenaje a la novela Dune de Frank Herbert, cuya letra refiere al universo de la novela: el planeta Arrakis, los Fremen, la especie Melange y el protagonista, Muad’Dib.
Por último, hay que mencionar a la mitología griega como fuente recurrente en su música, lo que se evidencia en “Flight of Icarus”(1983), una canción que reinterpreta el mito de Ícaro, el joven cretense que con unas alas construidas con cera y plumas por su padre, Dédalo, voló demasiado cerca del sol y por ello se precipitó a su muerte. En la versión de Iron Maiden el vuelo de Ícaro no es un acto de desobediencia, sino un acto de sacrificio deliberado y de rebelión juvenil; de hecho, la letra sugiere que fue el propio Dédalo quien lo empujó hacia su destino, lo cual convierte al mito en una alegoría actual sobre la ambición generacional y la búsqueda de la gloria a través de los hijos. El momento culminante del mito es capturado en los versos: “Fly on your way, like an eagle/ fly as high as the sun” [4].
Esta reinterpretación añade una capa de complejidad al mito clásico, mostrando la habilidad de la banda para no solo contar historias, sino también darles un nuevo significado. Como hemos visto a lo largo de este breve recorrido, para Iron Maiden la música es más que un conjunto de notas, pues la convierten en un canal para viajar en el tiempo y explorar culturas en las que podemos reconocernos. Y tú, ¿estás dispuesto a enriquecer tus conocimientos literarios históricos al ritmo del heavy metal?

[1] “Hacia el abismo caeré, al ojo de Horus”.
[2] “Lloró al no tener más mundos que conquistar”.
[3] “Suena la corneta, comienza la carga/ Pero en este campo de batalla, nadie gana”.
[4] “Vuela en tu camino, como un águila / vuela tan alto como el sol”.


