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Todo lo que necesitas saber sobre fotografía creativa

Todo lo que necesitas saber sobre fotografía creativa
Michelle Medrez

Michelle Medrez

Creatividad

Todas las expresiones artísticas requieren de creatividad, y la fotografía no es la excepción. Por fotografía creativa entendemos el uso de técnicas o efectos especiales en la creación de una foto, cuyo propósito es crear revuelo y emoción en el espectador; para ello, se puede hacer uso de ángulos interesantes, iluminación o perspectivas inusuales, imágenes alteradas con formas, colores y algunas otras habilidades fotográficas.

La principal diferencia entre la fotografía creativa y la tradicional es el protagonismo de la imagen; es decir, dónde se coloca la intención: hay quienes dicen que la creativa es más parecida a la imaginación que a la realidad o, al menos, que en ésta predomina el imaginario y el sentimiento de la persona creadora. Así, la fotografía creativa es un terreno fértil para desarrollar un estilo y una estética propios que definan al fotógrafo. Como en toda disciplina, mantener el aprendizaje, pulir las habilidades y practicar constantemente es básico. Algunos ejercicios y consejos para despertar la inspiración e ir desarrollando esta identidad son:

Atención a los pequeños detalles

Hay muchos objetos, sucesos y sujetos cotidianos que pasan desapercibidos. Fotografiar los pequeños detalles que normalmente escapan a nuestra vista suele abrir nuevos horizontes, y así unos simples brócolis se convierten en arboles y algunas figuras de Lego pueden acabar edificando ciudades.

Fotografía creativa: Una foto cada cien pasos

Una foto cada cien pasos

Este ejercicio consiste en salir a caminar y tomar una foto cada cien pasos, sin importar lo que encuentres. Lo importante, en este caso, es transmitir una emoción a partir de lo que sea que se encuentre frente a tus ojos.

Un solo color

Elige un color y, durante todo el día, fija tu atención en él. Puedes, por ejemplo, hacer composiciones con esa tonalidad, buscar distintas texturas que la contengan o combinarla con una paleta de color limitada. Este ejercicio te ayudará a pensar en la fotografía como una composición y un diseño.

Fotografía creativa: Un solo color

Manipulación de la imagen

Para quienes no cuentan con una cámara muy sofisticada, este puede ser un buen inicio. La edición de imágenes implica la aplicación de filtros y efectos para cambiar la apariencia, el tono o la saturación de toda la imagen, o bien, la forma y el tamaño de un objeto mediante la manipulación de los pixeles en una computadora. Para ello, puedes recurrir a un software gratuito —por ejemplo, Pixlr Editor— o a uno de licencia, como Adobe Photoshop.

Juega con luces y sombras

La luz y la sombra son los dos elementos esenciales de la fotografía. El uso sensible de ambas ayuda a agregar profundidad, dar volumen e inducir estados de ánimo. Toma en cuenta que toda fotografía tiene diversas sombras: la del propio objeto, la reflejada e, incluso, la del fotógrafo y la de otros objetos, como pueden ser las ramas de los árboles; a esta sombra se le conoce como proyectada.  De igual forma, la luz puede ser directa o indirecta, y con ellas se logran diferentes efectos. La hora del día también cambia el discurso: la luz del mediodía genera sombras cortas y duras, mientras que con el sol del atardecer son más suaves y alargadas.

El desenfoque

Usar imágenes fuera de foco puede ser una buena herramienta para enganchar al espectador y dejar que su imaginación vuele. También puede contribuir a que lo no figurativo —es decir, aquello que no busca representar la realidad— obligue a la persona detrás de la lente a encontrar nuevas formas en las cuales enfocarse.

Fotografía creativa: El desenfoque

Doble exposición

Es una de las técnicas más evocadoras que existen, pues permite combinar sujetos, objetos, motivos y tantas cosas como se te ocurran. En la fotografía analógica, la doble exposición se conseguía abriendo el obturador dos veces sin pasar el carrete, de modo que en el mismo espacio de la película se plasmaban dos imágenes diferentes —así se obtenían fotos de falsos espíritus o fantasmas, por ejemplo—. Con las cámaras digitales —y en algunos modelos de dispositivo móvil o en apps que puedes descargar— esa función ya está disponible y se puede encontrar como “superposición de la imagen” o “exposición de la imagen”.

El tripié, un buen aliado

Este artefacto, también conocido como trípode, es muy útil para las personas que se inician en este arte, pues ayuda a dar equilibrio y soporte, evitando que las tomas salgan “movidas”, y te permite experimentar con ángulos variados. Además, si piensas tomar fotografías usando una exposición muy prolongada —por ejemplo, de un cielo estrellado o en un espacio con muy poca luz, como el interior de una iglesia donde no puedes usar flash—, el tripié te permitirá hacerlo sin tener que esforzarte por estar perfectamente inmóvil.

Filtros caseros

El papel film que se usa en la cocina, el celofán de colores o algunas telas muy sutiles suelen dar efectos curiosos, como de neblina, a tus fotos. De igual forma, el lente de tus gafas polarizadas también es útil para lograr algunos efectos.

Para lograr fotos únicas, la experimentación y el juego son muy importantes. De igual manera, la investigación, la contemplación y la dedicación te darán poco a poco grandes resultados, así que no los dejes de lado y comienza a generar tus propias fotografías creativas.

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