Tres TED Talks para no tomarse nada personal

Tres TED Talks para no tomarse nada personal
Rafael Pérez-Vázquez

Rafael Pérez-Vázquez

Me ha pasado otras veces y quizás a ti también: tienes un encuentro —o, como en mi caso, un reencuentro— digital con alguien y eso que llaman “la química”  entre los dos parece chisporrotear, incluso en mensajes instantáneos; luego de varias semanas de conversaciones casi diarias, hacen planes para una pronta “junta presencial” y, justo el día en que acuerdan fijar fechas y horas… la o el susodicho aplican “la bomba ninja”, desaparecen, te dejan de contestar o, como se dice hoy en día, te ghostean. Lo único que me dio gusto de esa experiencia reciente es que, por primera vez, no me lo tomé personal.

Décadas atrás, una situación así habría sido suficiente para que armara un drama, contara con lujo de detalles la situación en mis redes sociales y pasara semanas preguntándome por qué la gente es así y/o por qué esas cosas me pasan a mí. Y es que los seres humanos tenemos la tendencia a tomarnos las acciones y los sucesos de forma personal; cuesta trabajo y años de vida entender que, la mayor parte de las veces, las personas están viviendo su vida o haciendo lo mejor que pueden, sin la intención expresa de afectarnos directamente.

Dos aves... ¿discutiendo?

Para ampliar esta idea y brindarte consejos prácticos para no tomarse nada personal, aquí te comparto tres TED Talks que abordan el tema desde distintos ángulos, a ver cuál de ellas resuena contigo.

Por qué te tomas las cosas de forma personal y cómo dejar de hacerlo

En este video, Heath Butler —especialista en Administración del Cambio— nos explica que la raíz de esta forma de reacción emocional está en el instinto de supervivencia que de forma inconsciente rige muchas de nuestras conductas, buscando garantizar la satisfacción de nuestras necesidades básicas materiales, primero, y después enfocándose en otras más abstractas como la necesidad de pertenecer, de sentirse respetada o de ser tomado en cuenta.

Tomar las cosas de forma personal: instinto de supervivencia

Ahonda también en la perspectiva egocéntrica, que ante la incertidumbre nos hace pensar en nuestros propios intereses antes que en los demás, la cual contrasta con la noción de equilibrio y balance: el deseo de satisfacer mis necesidades y de ayudar a los demás a cubrir las suyas. Alude a la postura de afrontamiento congruente —congruent coping stance, en inglés— propuesta por Virginia Satir, que implica siempre considerar a las tres partes de cualquier interacción —al yo, a los demás y al contexto— para que exista balance; cuando dejamos de reconocer uno de los componentes hay frustración y es cuando nos tomamos los sucesos de manera personal.

Cómo no tomarse nada personal

En esta plática el experto en programación neurolingüística Frederik Imbo recurre a anécdotas personales para explicar diversas situaciones en las que nos tomamos las cosas de forma personal. “Nos sentimos heridos, no tomados en cuenta, ofendidos o traicionados por la otra persona”, dice el conferencista y explica que estas ideas provienen del ego, que siempre quiere tener la razón.

Para evitar esta reacción, Imbo comparte dos estrategias que son como las caras de una misma moneda: “No se trata de mí”, que invita a considerar la perspectiva y la intención de los otros, lo que puede llevar a la comprensión en lugar de a la molestia; y “Se trata de mí”, en la que uno reconoce que las acciones o frases de otros nos lastiman porque tocan un miedo o una inseguridad muy interiorizada, y entonces es momento de ofrecerse empatía a uno mismo o de expresar necesidades de forma mesurada y adulta.

Sé más atrevida, exitosa y feliz al no tomarte nada personal

Por último, una perspectiva femenina: aquí, la life coach de origen checo Zuzana Mukumayi explica cómo muchas veces ponemos toda nuestra valía personal y la opinión que tenemos de nosotros mismos en la consecución de un logro o un proyecto específico, lo cual lleva a que nos tomemos el resultado de forma personal y, debido al pensamiento egocéntrico, creamos que todo lo que suceda se deberá a nosotros.

También invita a deshacerse de esta creencia para gozar de la libertad de hacer lo que uno desea y a adoptar cinco pasos para no tomarse nada personal: uno, date cuenta cuando lo estás haciendo; dos, haz una pausa y respira; tres, pregúntate: “adoptar esta perspectiva, ¿me ayuda a alcanzar lo que quiero lograr?”; cuatro, busca puntos de vista alternativos; cinco, y más importante: lleva a cabo acciones —no reacciones— que te conduzcan a una felicidad más plena.

Volviendo a la anécdota personal que esbocé al principio, algo que ha cambiado en mí con el tiempo y que me permitió no engancharme con la situación, es haber puesto en perspectiva mis errores y las veces que mis acciones han lastimado a otros, no para justificarme o culparme, sino como un acto de aceptación integral de mi naturaleza humana imperfecta. Al hacerlo, trato de ver con la misma empatía las imperfecciones de otros, y asumo que muchas veces sus acciones obedecen a emociones que están fuera de su control, por lo que sería muy egocéntrico de mi parte tomármelas de modo personal.

¿O tú qué harías en mi lugar?…

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